Green Day en Chile: Cuando los nuevos tiempos no tapan la historia

Green Day en Chile: Cuando los nuevos tiempos no tapan la historia

Era un show válido por la gira del recientemente estrenado “Revolution Radio”, pero eso no importaba demasiado. Green Day se presentó en Chile por tercera ocasión y lo hizo con una cuidadosa selección de canciones que explicaron su carrera de casi 30 años. Con un público mayoritariamente juvenil, los mayores sacaron pecho en “2000 Light Years Away”, original de “Kerplunk” (1991) y “She”, del exitoso “Dookie” (1994), del cual también sonaron (a esta altura himnos) “Basket Case”, “When I Come Around” y “Longview”, esta última con un fan sobre el escenario.

Fue una noche de rock, recuerdos, energía derrochada y mucha emoción. El estadio de La Florida estaba prácticamente lleno y los californianos no claudicaron en valorar al público chileno como uno de los que “grita más fuerte”. Es que muchos quedaron sin voz. Billie Joe Armstrong, que no envejece, no paró de agradecer. Los momentos de mayor locura son incontables… desde el furioso inicio con “Know Your Enemy”, con toda la cancha saltando sin reglas, a la revisión casi completa del identitario “American Idiot”. O la casi media hora dedicada a los más fieles que se pasaron la vida escuchando la música de Billie Joe, Mike Dirnt y Tré Cool, cada vez mejor acompañados por Jason White, Jason Freese y Jeff Matika. Entre los clásicos, sonaron “Geek Stink Breath”, “Nice Guys Finish Last”, “Hitchin’ a Ride” y “Waiting”.

El delirio en “Minority”, “Holiday” y “St. Jimmy” o la reflexión en “Boulevard of Broken Dreams” y “Are We The Waiting”. La fiesta de “King for a Day” junto al habitual desorden de Billie Joe antes de despedir el primer set. Son muchos los conceptos posibles. Antes de despedirse, como una ráfaga sonaron “American Idiot” y la extensa “Jesus of Suburbia”, que muchos se sabían de memoria y se desgarraron la voz con ese mensaje de tinte social. Antes de apagar las luces y cumplir con el sueño de los que esperaron tanto por verlos, “21 Guns” y “Good Riddance (Time of Your Life)” (con un snippet de “80” -del “Kerplunk” otra vez-). No faltó nada. Hubo moshpits, llantos, mancomunión entre la banda y sus fans y esa sensación mágica que dejan los artistas que dejan todo en el escenario antes de continuar con su gira. Y también la otra sensación de que la trayectoria está ahí para respetarla y seguir insistiendo en esas viejas canciones que permitieron sostener y forjar, con éxito, el camino de Green Day.

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