Opinión – Chapecoense: Un “mito” desde el cielo

Por Radio Portales

Nos movemos por relatos, verdaderas historias que ordenan nuestras vidas, porque necesitamos de estructuras que nos orienten en nuestra cotidianeidad. Por eso, el mito (del griego mythos, que significa relato), es el discurso que sustenta la historia de los pueblos y de nuestras culturas. De ahí que el mito sea un potente recurso comunicacional para mantener viva la cultura y la realidad.

Pero, ¿cómo es posible trascender con un mito a nivel generacional? ¿Por qué el “relato” es el motor en la vida de nosotros, como seres humanos? Porque los relatos dan forma a nuestros valores y creencias. Esto es mediante el lenguaje, aquello que realmente nos hace experimentar nuestra esencia como hombres y mujeres. Es a través del intercambio de símbolos donde logramos dar sentido a nuestra existencia y encontramos la pertenencia e identidad de saber quiénes somos y hacia dónde vamos. Sin embargo, solo damos sentido a aquellos que realmente nos importa. Esas significaciones están relacionadas con lo relevante de nuestras experiencias y con aquello que percibimos e interpretamos como algo importante y trascendente en nuestras vidas. Esto es lo que atesoramos y no lo olvidamos. Al contrario, nos orienta, nos conduce, nos guía. Así vamos construyendo nuestras propias historias y contribuimos a los relatos de otros.

Lo anterior adquiere un sentido especial, luego de pasar ya unos días del desastre acontecido en los aires de Colombia. Cuando las familias ya han despedido a sus seres queridos, es inevitable aún sentir ese dolor desgarrador debido a la tragedia aérea que provocó la muerte de 71 personas. Había un relato común, un foco compartido que finalmente era el motor de ese viaje que no tuvo el fin esperado. Fue el deporte del fútbol, el mensaje que congregó a periodistas y futbolistas motivados para obtener el gran logro de sus carreras. A partir de esta tragedia que enlutó el entorno del equipo de Chapecoense, se comenzó a gestar el mito, el relato comunicacional que daría fuerza a la cultura de un pueblo, pero capaz de traspasar a otras fronteras.

En este contexto, la cultura del país hermano de Brasil, a partir de lo ocurrido, tiene un nuevo relato que permitirá fortalecer sus emociones y sentires. Rápidamente el mito levantó un símbolo potente que ya encarna de materia corporal el propio relato. Y el símbolo está claro: es la imagen de Chapecoense que representa ahora los valores de lucha, esfuerzo y sacrificio de un grupo de jóvenes. Este símbolo ha sido capaz de traspasar e inspirar a jóvenes de todo el mundo para seguir adelante con sus sueños. Es por eso que este relato desde el cielo, es el que permitirá perpetuar el anhelo de quienes soñaron con llegar a la cima. Este relato es el que a través del lenguaje, seguirá traspasándose a través de las generaciones con un mensaje potente.

Estas semanas han servido para meditar en todo lo ocurrido. Por eso, gracias. ¡Hasta siempre, queridos futbolistas! ¡Adiós, queridos colegas periodistas! Gracias por este mito que ha venido desde el cielo. Y haremos vivo el mito, mediante el rito, en el recuerdo año tras año de aquella fecha en que partieron a la cima. Gracias, porque han dado fuerza a nuestro relato, al mito de nuestras vidas.

Por: Alejandra Riveros Martínez. Publicista, Periodista, Licenciada en Comunicación Social, Postítulo en Estudios de Género y Sociedad, Magíster en Docencia Universitaria. Actualmente, Coordinadora de la Escuela de Publicidad de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Central de Chile. Conductora del programa “Con mirada de mujer”, transmitido por Radio Universidad Central.

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