La ANFP condenó el ataque sufrido por el gerente general de Azul Azul, Felipe de Pablo, mientras visitaba a sus padres en Puente Alto, cuando un grupo de encapuchados reventaron los vidrios de la vivienda y el auto, y dejaron una corona de flores y mensajes de autoría. Ante ello, el máximo ente rector del fútbol chileno también anunció que se “sumará a las acciones para investigar, perseguir y condenar a los autores de este repudiable acto”.