El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, dijo que una guerra con Irán “devastaría” la economía mundial y que prefiere una solución no militar a las tensiones con su rival regional. Agregó que “veremos más escaladas que amenazarán los intereses mundiales” y “los suministros de petróleo se verán afectados y los precios del petróleo se dispararán a números más altos que los que hemos visto en nuestras vidas”.