Los estados australianos de Victoria y Nueva Gales del Sur, los más poblados del país, cerrarán sus fronteras a partir de este lunes por un rebrote de COVID-19 en la ciudad de Melbourne. El cierre de la frontera común, fue anunciado después de que se registraran 127 infecciones,
la mayor cifra diaria en esa jurisdicción desde el inicio de la pandemia, además de una muerte de una persona nonagenaria.