Un grupo de carabineros activos y en retiro fueron detenidos, y acusados de vender armas a delincuentes Según el Ministerio Público, el delito se habría articulado desde una unidad dependiente de la Vigésimo tercera comisaría de Talagante. Los detenidos habrían introducido 118 pistolas, revólveres y escopetas en el mercado informal. Cada una de ellas fue comercializada por un valor de dos millones de pesos.

De acuerdo al fiscal jefe de Talagante, Heriberto Reyes, “los Carabineros era los líderes de este aparataje. Tenían montada una verdadera asociación ilícita para obtener armas de fuego, registrarlas con todo el procedimiento y luego venderlas en el mercado negro a delincuentes”.

Esta tarde, tras conocerse el caso, el ministro del Interior, Andrés Chadwick, manifestó que “lo que ha sucedido nuevamente es inaceptable y condenable. Esta investigación surgió del control que hizo la propia institución y de inmediato pusieron a conocimiento del fiscal”.