La economía china creció en la tasa más baja en casi tres décadas al situarse durante el primer semestre de 2019 en el 6,3 por ciento, según datos oficiales. La Oficina Nacional de Estadísticas local reveló los datos del producto interior bruto, que suponen un descenso de 0,5 puntos porcentuales con respecto al registro de los primeros seis meses de 2018. 

El presidente estadounidense, Donald Trump, al analizar el bajo crecimiento de China durante este segundo trimestre, explicó que esto sería una consecuencia de sus aranceles, los cuales tienen un “efecto enorme” sobre Beijing. Además, agregó, demás sería la razón por la que “miles de compañías” quieren salir del gigante asiático. Miles de empresas se están yendo”. 

En ese contexto, Trump expresó que  “estamos recibiendo miles de millones de dólares en aranceles de China, con muchos más en camino. Estos aranceles están siendo pagados por China devaluando e inyectando, no por los contribuyentes estadounidenses”, agregó. Eso, porque los economistas consideran que los aranceles,en última instancia, son sufragados por el consumidor en el país, algo que el gobierno de Trump rechaza.