Por: Christian Reyes

Entretiene, sí. Emociona, también. Incluso si quiere que le cabree, algo de eso puede encontrar. Carcajadas, sollozos y momentos ridículos. “Avengers: Endgame” (2019) se encumbra a la altura de lo esperado y si haz visto la mayor cantidad de películas posibles de estos últimos 11 años de MCU reconocerás la gran cantidad de referencias.

Esta es una película 100% de superhéroes, para disfrutar, sin prisas pese a sus 2 horas 49 minutos de trama pero tampoco tiene todas las respuestas. La dirección de los hermanos Russo se toma el tiempo para todo; explicar, sensibilizar, sorprender y hacer reír. Este último uno de los factores más resistidos por los críticos y fans grises pero que no ha impedido que los momentos de ciertas muecas queden en segundo plano tras los pasajes épicos que son verdaderos golpes y esos instantes buenos superan en bastante número a los yerros. Lo épico, las sorpresas (para quienes tienen la suerte y el fanatismo de llegar de los primeros al concierto antes que comiencen los memes y comentarios divulgadores para ganar likes) todo ese capital es más en la balanza que los ripios y lagunas.

Aparte de algún momento para levantar las cejas con el CGI computacional, en los huecos y cosas inexplicables es indudable cierta flexibilidad argumental ya que la ciencia ficción y más aún basada en los cómics, resultará “insoportablemente conveniente” para los detallistas pero llega también un momento de apagar el switch. Las cosas “se hacen calzar” y sí, es oportunista pero de eso se trata, de cerrar ciclos, pudiendo también borrar con el codo algunas cosas de esta saga.

“Los Vengadores: Infinity War” (2018) abrió muchas puertas que “Endgame” cerró y otras, solamente las dejó juntas pensando en lo que viene. Argumentalmente “EG” está lejos de ser perfecta y esto va más allá de la diversidad de gustos resultando un ejercicio difícil ponerla a jugar frente a frente de su otra mitad, “IW”. Buscarle la “quinta pata al gato” o “ir contra la corriente” suele ser popular, pero cuestionarla en demasía o derechamente destrozarla, sin reconocerle varios méritos es no ver el tipo de cine que estamos tratando. A propósito de lo bajo, hay cierto descenso en el antagonista, el tratamiento de un personaje eje y las ganas de más de algunos otros. También una que otra escena algo forzada y de “fan service”,

Para considerar: 1. No hay escena post créditos pero aún así da un sentimiento especial “tener” que irse de la sala de cine sabiendo lo que se ha visto. 2. Curiosamente la versión doblada anda incluso mejor que la subtitulada que decepciona porque no se apega tan fielmente a los diálogos originales, raro. 3. No se siente todo ese tiempo del metraje.

“Endgame”. Momento histórico del cine y la cultura popular. Generacional, os guste o no, con imperfecciones para saber sobrellevar y aciertos para recordar.

Recomendación: Un hito del cine. No es perfecta pero entrega mucho como para cuestionarle méritos.