Por: Christian Reyes

George Clooney desde el sillín de director cada tanto nos entrega piezas que son interesantes, con relatos reflexivos, personajes profundos y la expectativa para ver «The midnight sky» (2020) se basaba en esos puntos altos de su filmografía. Sin embargo, pese a ser una cinta bella en múltiples aspectos, las esperanzas de calzarse el rótulo de «película de calidad» se esfuman a un ritmo mucho más rápido que el del relato que señala.

«Cielo de medianoche» oculta en su misterio inicial el verdadero adn del film; uno muy teatral, donde pese a la grandilocuencia de los escenarios, en realidad son los personajes y sus emociones el soporte del todo y quizás lo mejor de sus casi dos horas. En ese sentido su ritmo lento la hace parecer más larga.

En algunas películas suele ser un problema insertar varias tramas en un solo largometraje, pero Clooney le da coherencia de una forma sutil pudiendo prácticamente construir dos cintas absolutamente diferentes en una sola. El problema es la llanura intermedia donde el trámite se hace cansino y carente de la magia que en el epílogo pretende plasmar.

¿Cuánto de influencia de Cuarón en «Gravity» (2013) hay en esta cinta? Es una duda que el propio Clooney que participó en la galardonada obra del mexicano sabrá en su mente. Los dilemas que encierra, las reflexiones sobre la vida y por qué no, la muerte, comparten la elegancia de aquella aventura. Pero en «Cielo de medianoche», la espera por mayor énfasis en sus fortalezas de contexto tarda demasiado y pena la «ayuda» para que el espectador perciba de mejor forma la invitación que se le está haciendo.

Disponible en Netflix, «The midnight sky» es una invitación a una historia metódica, con reflexiones en medio de un contexto expuesto sin mucho antes ni después. Curiosamente esa simpleza para resolver preguntas básicas no se abordó en el corazón de su desarrollo, haciendo que los esfuerzos postreros por mostrarnos su belleza, en muchos paladares, sea en vano.

Recomendación: Regular. Bella aunque de ritmo cuestionable. De comienzo y desenlace poético pero de continuidad extraviada.