La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) confirmó que la final de la Copa Libertadores 2019 no se jugará en el Estadio Nacional de Chile porque no se cumplen las condiciones mínimas de seguridad en Santiago. Las manifestaciones sociales que se viven en nuestro país, que exigen equidad social, obligaron a suspender el partido que estaba programado para el 23 de noviembre. 

Tras una reunión entre los presidentes de los finalistas River Plate, Flamengo y también del fútbol chileno, se tomó la decisión, pese a que el gobierno de Chile había ratificado el partido hace menos de una semana.