La presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores, Bárbara Figueroa, propuso que el salario mínimo en nuestro país sea de 500 mil pesos líquidos, lo que a su juicio no debe ser subsidiado por el Estado sino por cada sector empresarial. Según el gremio, el Estado debe hacerse cargo de garantizar la educación, salud, vivienda y de la estabilidad económica.