La Superintendencia de Educación, desde que se suspendieron las clases presenciales en marzo, reconoció que se elevaron las quejas vinculas al ciberacoso. En esa línea, de un 13,6 por ciento en 2019 se pasó a un 18,46 por ciento este año, en el ámbito de agresiones físicas o psicológicas entre escolares. La situación, se vincula al cambio de formato que se debió orientar hacia las plataformas virtuales e incluso a las redes sociales.