Guillermo Fuentes
Director Escuela de Contabilidad y Auditoría, U.Central


Finalizando el año, las colusiones y los fraudes nuevamente se tomaron la agenda y llamaron la atención sobre la contribución al engaño y sus consecuencias en la transparencia corporativa, obligando a repasar e insistir en la importancia y necesidad de contar con un adecuado control interno, en cualquier organización que desee sobrevivir a un entorno vigoroso, difícil y turbulento.

Es entonces, donde los gobiernos corporativos asumen responsabilidades en apoyar a la dirección y el control de las organizaciones, alineados directamente con la unidad de auditoria interna, quienes en conjuntovelarán por el cumplimiento de la misión de la organización. En este sentido, el contador auditor modernodebe tener claridad que unos paradigmas se agotan, pero surgen otros, y con una correctaaplicación de un sistema decontrol interno efectivo seríala respuesta paraelevar el desempeño y proporcionar una seguridad razonable en cuanto al logro de las metas y objetivos.

Hoy más que nunca es necesario recuperar confianzas en las organizaciones, por esta razón el contador auditor y el gobierno corporativo deben mantener el liderazgo y las prácticas éticas y de transparencia que permitan tener un impacto relevante en la organización.

Ambos controles están interrelacionados y son necesarios para asegurar el procesamiento completo, exacto y transparente de la información, impulsando el tono ético, la integridad y la vigilancia de las decisiones, acciones y resultados logrados por la alta dirección.

En esta línea el contador auditor se ha transformado en una preocupación permanente para aquellas empresas que aplican malas prácticas.Es por esto, que hay que continuar preparando auditores, independientes, éticos y objetivos, bases fundamentales de la profesión.