Demonstrators clash with riot police during a protest in Santiago, Chile, on October 21, 2019. - Chile ordered an overnight curfew for the third day in a row on Monday as violent demonstrations and looting that left 11 people dead continued for a fourth straight day. (Photo by CLAUDIO REYES / AFP)

La situación que Chile experimenta actualmente ha removido no solo el entorno social y político, sino que también genera movimiento interno en las personas. Al enfrentarse a una crisis, el ser humano se enfrenta a diferentes emociones que muchas veces afectan no sólo el bienestar, sino que las relaciones con el entorno.

Ruth Weinstein, profesora de Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibañez la explica que cuando uno está en crisis se siente angustiado, desorientado, confundido, asustado, hay desconfianza hacia los demás, se producen sentimientos de soledad, de no saber a quién acudir. “Las personas se colocan hiper sensibles, estando alerta a diversos estímulos, y esto puede además acarrear irritabilidad, pudiendo ver al otro como enemigo más que un otro cercano”, explica.

En este sentido, es probable que haya más peleas, sobre todo si se trata de crisis sociales en las cuales hay posturas divergentes, asimismo, “aparecen muchas emociones mezcladas: rabia, miedo, impotencia, tristeza, vivencias depresivas, además de angustia y ansiedad. También se producen alteraciones neuro vegetativas (insomnio, disminución o aumento del apetito, opresión en el pecho, etc).”, especifica.

¿Cómo canalizar estas emociones?

Lo primero es reconocer lo que nos pasa, conectarnos con nuestras emociones y lo que se puede hacer es tomar conciencia de la respiración, practicar mindfulness, caminar, hacer ejercicio, aconseja la académica.

Respecto a la relación con el entorno, indica que hay que conectarse con los demás, “las crisis se viven en comunidad, y se acrecientan en soledad. Busquemos compañía de personas afines a nosotros, familia, amigos. Compartamos con ellos, reconozcamos al oro. Preguntemos también que le pasa al otro”, comenta Ruth.

En momentos de crisis la gente no necesita consejos, Ruth señala que lo que las personas necesitan es ser escuchados, contenidos, vistos y a la vez, reconocer que cada uno se puede sentir distinto, al igual que pensar diferente: “Respetemos al otro y respetémonos a nosotros mismos”, dice.

¿Qué evitar?

La profesora señala qué debemos evitar para sentirnos mejor:

  • Estar en espacios seguros emocionalmente.
  • Evitar el contagio afectivo con personas que puedan angustiarnos o confundirnos más.
  • Evitar recibir informaciones confusas y catastróficas.
  • Chequear las fuentes de información.
  • Mantenerse bien informado pero no sobre informado, por ejemplo, elegir horarios, personas y medios de comunicación que expliquen claramente lo que sucede en tono calmado.
  • En eventos sociales como el actual, la sensación de caos generada por informaciones confusas genera mayor ansiedad y angustia tanto personal como grupal, por lo tanto, es importante mantenerse conectado con otros que nos merezcan credibilidad, así también podemos contribuir nosotros con ello.

Fuente: Universidad Adolfo Ibañez