Por Cristian Álvarez

Entre la semana del 12 al 18 de octubre de 1970, El ambiente político del país se encontraba en un momento de definiciones y aseguramientos, donde en el Parlamento, los Estatutos de garantías Constitucionales pasaban la valla de la Cámara de Diputados a pesar de los reclamos de la derecha, Mientras el próximo Presidente de Chile Salvador Allende se reunía privadamente con su antecesor Eduardo Frei Montalva pidiendo mayores seguridades para su persona, donde lamentablemente continuaban los atentados y las planificaciones subterráneas desde EE.UU para impedir su ascenso, en una nueva crónica periodística sobre la decisión que mas de 2 millones de chilenos tomaron el 4 de septiembre de 1970, te invitamos a revisar lo que ocurrió hace 5 décadas, en esta semana que se va

EL AVANCE DE LAS GARANTIAS CONSTITUCIONALES

Luego del consenso definitivo entre parlamentarios y abogados de la Democracia Cristiana y de la Unidad Popular, ahora había que hacer carne, lo pactado, el martes 13, El Estatuto de Garantías Constitucionales luego de ser vista preliminarmente en la sala con el apoyo total de sus miembros, fue discutida en la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados, durante el atardecer de esa jornada, también siendo aprobado, aunque incorporándose un artículo sobre la Seguridad Social y a la garantía estatal para el desarrollo pleno de las personas, respetando sus libertades

2 días más tarde, el jueves 15, el texto legal volvió a ser revisado en la sesión de la Cámara de Diputados, donde hubo un espero debate en su discusión, donde uno de sus redactores, el diputado DC Luis Maira explico a sus pares, el sentido de estas reformas ofrecidas a los sectores de izquierda para respetar la legalidad vigente en el país, poniendo por ejemplo, los entendimientos entre pensadores de sectores cristianos y marxistas: “Él no es sino el respeto a opiniones y juicios de las corrientes ideológicas y variantes de pensamiento de las civilizaciones, Para hacerlo eficaz, los diversos grupos y corrientes deben descubrir, mediante el diálogo y confrontación de posiciones formas comunes de acción”, aseveró primeramente, el legislador oficialista, quien defendió la determinación de su partido de exigir estas reformas, a cambio de otorgar el apoyo a la ratificación de Salvador Allende: “Corresponde al propósito de llevar adelante un profundo proceso de cambios en las estructuras económicas y sociales del país, en el cual intervengan democráticamente todos los sectores populares”, Misma defensa hizo su colega partidario Héctor Valenzuela, quien indico que ellos defenderán los derechos de las personas y no sus rivales de la derecha: “Cuando la derecha se ha derrumbado como un gigante con pies de barro, será la Democracia Cristiana la defensora más leal y combatiente a favor de los derechos de todos y cada uno de los chilenos”, El diputado L.Maira agradeció al finalizar su exposición la labor de quienes compartió labores en la redacción definitiva de esta propuesta legal, que fueron el senador Patricio Aylwin y los profesores universitarios Francisco Cumplido y Enrique Evans por su colectividad, y Gustavo Lagos y Jorge Tapia por la Unidad Popular

Desde la derecha, hubo reacciones contrarias a estas garantías, propias de su posición de temor y obstrucción, el diputado del Partido Nacional Mario Arnello, acuso a la DC de persistentes injurias contra ellos para justificar la firma de este acuerdo: “Al presionar por garantías, la DC ha girado a cuenta de los votos nacionales, pero no ha trepidado en lanzar toda clase de injurias a nuestro partido y a nuestro candidato, don Jorge Alessandri”, mientras que su par Fernando Maturana, sencillamente calificó esta iniciativa legal como una “burla cruel” y “una farsa”, que solo era la venta de ilusiones: “Las últimas ilusiones que le han tendido al país esos vendedores ilusiones, que son los democratacristianos”, declarando el legislador el prejuicio del supuesto “pacto secreto” en materia electoral entre ambas fuerzas políticas, Sin embargo desde la Unidad Popular defendieron este acuerdo, por ejemplo el legislador del Partido Radical Camilo Silva declaró que: “El entendimiento DC-UP no significa transar el programa de la Unidad Popular, sino una coincidencia en torno a la necesidad de llevar a cabo reformas profundas de nuestro sistema democrático”, su colega Carmen Lazo, del PS señaló que esta iniciativa serviría para poner a la gente al centro del desarrollo de Chile: “Perseguimos el Estado de Derecho en que el pueblo sea el gran factor en el progreso real del país”, finalmente tras arduos debates, y superando incluso los “quorums calificados” para su aprobación, El mencionado estatuto legal obtuvo 94 votos a favor, de los 155 parlamentarios que componían la cámara votando a favor legisladores DC y UP y absteniéndose los diputados del Partido Nacional y la Democracia Radical

LAS PREOCUPACIONES DE ALLENDE

El día miércoles 14, el próximo presidente del país, tendría cruciales reuniones tanto públicas y privadas, durante esa jornada, el aun senador Socialista se reunió con la directiva de la SOFOFA encabezada por Pedro Menéndez, quienes le manifestaron su preocupación por la crisis económica que vivía el país y la consecuente fuga de técnicos y profesionales calificados, quienes sencillamente se van del país por la incertidumbre generada por su elección, el mandatario electo declaró con tono conciliador que igualmente necesitaría a todos los técnicos y los empresarios serian escuchados a la hora de tomar decisiones: “Tanto los industriales como los trabajadores tendrán oportunidad de ser oídos para que hagan sus planteamientos respecto al programa económico que pondrá en vigencia la Unidad Popular”, indicó Salvador Allende, ante la prensa, luego de realizado este encuentro

Aunque a la noche de forma privada, tendría otro encuentro importante, en la casa del por entonces canciller Gabriel Valdés, a quien confió para poder tener una nueva conversación, se reunió con el presidente Eduardo Frei Montalva, donde el futuro funcionario de la ONU, detalló en su autobiografía “Sueños y Memorias”, el ambiente poco grato que fue aquel acercamiento: “El encuentro fue tenso, Allende saludo afectuosamente, mientras Frei fue más frio, Primero habló Allende sobre su derecho a ser protegido, relatando las amenazas que recibía, y el atentado que lo había puesto en riesgo, Exigió que a cargo de la policía de Investigaciones, se pusiera a un funcionario de su confianza y que se le brindaran las garantías que correspondían a un Presidente electo, Frei le dio algunos nombres, ante los cuales, Allende dijo que no los conocía, La reunión terminó con la promesa de Frei de colocar a personas de su absoluta confianza, con instrucciones de otorgar la máxima seguridad, Fue terco, claro y un tanto distante, mientras que Allende quería continuar la conversación, al final ya de pie, Allende le pidió una entrevista más profunda, Frei se despidió prometiendo que lo estudiaría”, detalló así el futuro presidente del Senado, a quien, días más tarde, también le toco recepcionar a ambos personajes en su hogar, pero en circunstancias más dramáticas

El día viernes 16, en Italia apareció una entrevista al diario vespertino romano “Paese Sera”, donde Allende indicó que mientras el país no controle sus recursos naturales, en especial, los de extracción minera, no podrá controlar los trastornos económicos como la inflación o la pobreza que afecta a los sectores vulnerables: “Mientras el país no sea el dueño de sus materias primas y de sus materiales estratégicos, mientras no controle la producción y la venta, mientras no progrese en el camino de la industrialización, mientras no oriente el crédito nacional y no planifique la producción, toda lucha contra la inflación se reducirá a medidas aisladas y a menudo contradictorias que generarán nuevas llamaradas inflacionistas. Todas estas medidas están previstas en el programa de Unidad Popular y serán adoptadas”. señaló el futuro presidente, quien nuevamente señaló su confianza en las Fuerzas Armadas, fustigando además las intervenciones norteamericanas en Chile, que buscaban impedir que asumiera su próximo periodo de mandato: “No creo que Estados Unidos desee abrir un frente de graves perturbaciones en América Latina a raíz de una eventual maniobra contra un gobierno democráticamente elegido”, declaró en aquella publicación

TENSIONES EN LAS FUERZAS ARMADAS

En las fuerzas armadas, los ánimos no eran de los mejores, por las presiones que comenzaron a recibir sus miembros, en especial en las altas jerarquías donde muchos eran seducidos para participar en conspiraciones, Aunque por esa semana, la rama que vivió buscos movimientos de recambio fue la Armada, donde contamos en semanas anteriores, las reuniones secretas que visó su comandante en jefe Fernando Porta, entre dos almirantes y Salvador Allende para conversar la política que habría hacia esa institución, Sin embargo, al revelarse por informaciones periodísticas (a través del diario vespertino “La Segunda”), sobre estos encuentros que no contaron con la autorización del ministro de Defensa Sergio Ossa, solo precipitaron el cambio de mando de esa fuerza armada, Ya que el presidente Frei se habría molestado por esta reunión, mandando a la autoridad marítima de entonces, a unos días de descanso, Según el testamento escrito por el Almirante Porta, él trato varias veces de informar de esta gestión de reuniones ante el ministro de Defensa, pero que fue imposible contactarse por su inubicabilidad, y que el miembro del gabinete condiciono su permanencia, a cambio de removerlo del cargo, situación que a pesar de la molestia de los demás almirantes, debió conceder: “Tanto Montero como Buzeta, amigos personales de Frei, se ofrecieron para hablar con éste en Viña, lo que no acepte, Al día siguiente insistí en entrevistare con Frei, sin resultado, Ya en la noche, me llamó Montero para decirme que el Presidente lo había citado al Palacio de Cerro Castillo, Me pedía que nos reuniéramos al día siguiente, con los demás Almirante en su casa de Salinas, para imponerme de lo que hablo con Frei, Efectivamente ese domingo nos reunimos en casa de Montero, quien nos manifestó que Frei estaba sumamente preocupado conflicto entre Ossa y yo, Que a ambos tenía gran estimación y que se encontraba en un gran dilema, Ossa le habría hecho causa de su puesto de Ministro, si dejaba que yo continuara al frente de la Armada”, Finalmente, el Almirante Hugo Tirado fue llamado a Santiago y asumió el mando, de forma definitiva, cambiándose de forma abrupta, el liderazgo de esta institución

Esta situación llamó la atención por razones estratégicas. a la Embajada de Argentina en Chile, quien tuvo acceso a una circular interno por el mencionado almirante Raúl Montero, sobre la molestia de otros comandantes de las otras ramas armadas, por haberse realizado esta reunión, que según esta versión, si contó con el conocimiento de las señaladas autoridades del Poder Ejecutivo del país: “Fue conocida por las otras 2 armas, cuyos comandantes estimaron que el vicealmirante Porta Angulo, había quebrado el compromiso contraído, lo cual, produjo una situación de descontento en el Ejército y la Fuerza Aérea, que forzó un pedido de alejamiento temporario de Porta Angulo, pretextando la socorrida formula de “Razones de salud”, señaló en un cable diplomático fechado el 14 de octubre, Mientras tanto, 2 días antes, El comandante en Jefe del Ejército Rene Schneider dio otra declaración tranquilizadora, mostrando su apego a las leyes y a la Constitución: “En esta contienda que forma parte de la vida de los pueblos, las Fuerzas Armadas, siendo integrantes de la sociedad misma, sienten y experimentan idénticas inquietudes y aun se acogen a los cambios, en la proporción que conviene a su estructura jerárquica y a la doctrina que orienta su función como organismo armado. Sin embargo, por sobre esta transformación y evolución tan necesarias, las instituciones castrenses se ubican en un sitial de expectación y prescindencia que generalmente contribuye a equilibrar los ánimos y a atemperar las pasiones, como a mantener la estructura que debe sustentar esta transformación, con absoluta tranquilidad y solidez”. Señaló la autoridad militar, quien, aunque aún no lo sabía, ya estaba convirtiéndose en una “piedra en el zapato” para grupos conspiradores

PLANES EN “TIERRA DERECHA”

Precisamente, quienes eran parte de esos grupos desestabilizadores, ya afinaban sus estrategias para realizar sus espurias acciones contra blancos más precisos, el día lunes 12, La agencia de Inteligencia estadounidense “CIA”, envió un cable secreto, a su oficina en Santiago, detallando las ayudas que estaban dispuestos a otorgar, y cuales no podían para quienes estaban dispuestos a realizar acciones de sabotaje, en especial, hacia el grupo que encabezaba, el general retirado del Ejército, Roberto Viaux: “Los auspiciadores lamentan informar que factores técnicos y restricciones de tiempo obstaculizan el cumplimiento de los dos grandes requisitos directos de Viaux: Arrojar armas desde el aire y el gas paralizante (francamente no tenemos este último), En lugar de eso, los auspiciadores pueden prometer financiamiento en el caso de las armas, Viaux debe hacer todos los esfuerzos posibles, para que los despachos por aire se lleven a cabo pronto”, Al día siguiente, el martes 13, un representante de R.Viaux llamo a los representantes de la CIA que ya estaban en el país, para avisar de un intento para remover al General Schneider en menos de 48 horas: “Con el objetivo de precipitar el golpe”, debiendo ser reemplazado por un simpatizante del plan de las estrategias golpistas, que según ellos contribuiría a generar un “clima golpista”, que impediría el ascenso de Allende a la Presidencia de Chile, de forma definitiva, Mientras que el domingo 18 de octubre, una “reunión clandestina” según lo informado por la oficina de la CIA en Santiago, informo de una reunión clandestina entre el agregado militar de EE.UU en Chile Paul Wilmert y el general del Ejercito Camilo Valenzuela, él recién asumido comandante en jefe de la Armada Hugo Tirado y el señalado R.V. pidieron la colaboración correspondiente para la entrega de armas y a la noche El general Valenzuela le informo al agregado Wimert que estaba “al tanto de la operación” para ejecutar el rapto del general Schneider, a pesar de los intentos por abortar esta misión por parte de otros grupos de la inteligencia norteamericana

Mientras tanto, a nivel diplomático y de autoridades, también el lenguaje se iba endureciendo, El martes 13 por la mañana, el presidente de EE.UU Richard Nixon conversó con su canciller Henry Kissinger y el asesor de la CIA Alexander Karamessines, declarando nuevamente la intención de impedir el ascenso de Allende a la presidencia, así lo señaló Karamessines quien indicó que el mandatario norteamericano; “Hizo todo lo posible para impresionar a los presentes con su convicción de la absoluta necesidad de que el señor Allende no alcanzara la presidencia”, 48 horas más tarde, R. Nixon envió un cable al embajador de su país en Chile Edward Korry para reunirse con él en la Casa Blanca, donde con las mimas intenciones, tuvo duros términos contra el futuro presidente nacional: “!Ese hijo de puta, ese hijo de puta¡, No me refiero a usted señor embajador, hablo de ese hijo de puta de Allende, Lo vamos a pulverizar”, declaraba después, estoico el señalado representante diplomático, en la conversación de 21 minutos que sostuvo con su superior, quien le respondió que un plan militar no tendría los efectos deseados por no generarse un ambiente propicio, además, durante en la tarde de esa jornada, la CIA ya estaba efectuando planes de reacción cuando lo que intentaba realizar el general Viaux fracasara, de hecho Alexander Karamessines le señalo a Henry Kissinger que había “una oportunidad entre veinte” para ejecutar aquellos planes golpistas, Sin embargo, las iniciativas continuaron sigilosamente, Aunque el domingo 18, el canciller Kissinger envió otro mensaje a su presidente advirtiendo de este posible fracaso y que los márgenes para actuar, se estaban reduciendo: “Ahora tenemos la certeza de que Allende será elegido presidente de Chile, en el proceso de ratificación en el Congreso el 24 de octubre”, señaló la autoridad diplomática en su informe titulado “Cuestiones operacionales inmediatas”, para actuar en nuestro país

ACCIONES EN LA DERECHA

Aquella semana comenzó con la expectación que había generado la discusión legislativa del Estatuto de garantías Constitucionales, que desde las colectividades formales, como en los movimientos formados luego de la elección presidencial, intentaron influir en el debate, Así al menos, intentó hacerlo el grupo “Patria y Libertad”, donde su líder, el abogado Pablo Rodríguez, hablo la noche del lunes 12, en una cadena parcial de emisoras sobre las mencionadas propuestas legislativas, señalando que no tenían efecto jurídico alguno: “Las llamadas garantías democráticas no pasan de ser un mero proyecto de ley sin valor jurídico alguno… cuya aplicación, en el mejor de los casos, será entregada a tribunales ideológicamente comprometidos y militantes, en un estado en que las Fuerzas Armadas serán dirigidas y promovidas por un marxista consecuente y obstinado“, señaló el jurista quien culpó a la DC de no salvaguardar las libertades, “no ha salvaguardado nuestro sistema de libertades públicas y que ofrece al país ‘un gran fraude’, al día siguiente, el martes 13, El mencionado movimiento, publicó una inserción en el diario “El Mercurio”, afirmando que aquellas garantías legales, eran un “fraude político”, que solo eran entregaban: “Nuestra democracia sin reservas a la voracidad del marxismo” 

En las tiendas políticas ya consolidadas e influyentes, el partido “Democracia Radical” que fue fundado el año anterior por ex militantes que renunciaron o fueron expulsados del Partido Radical, cambio su liderazgo, donde el ex candidato presidencial Pedro Enrique Alfonso, reemplazó al ex senador Angel Faivovich en la presidencia de aquella colectividad, pero la colectividad más influyente de aquel sector, el Partido Nacional realizó un “Consejo General” donde acordaron importantes decisiones que fueron tomadas el domingo 18 de octubre; la reelección de Sergio Onofre Jarpa como presidente y el apoyo a Jorge Alessandri en la votación del Congreso Nacional en la ratificación de los resultados de la elección del 4 de septiembre de 1970, Sobre este segundo punto y a pesar de que el ex mandatario pidió explícitamente que no lo apoyaran, los representantes del PN señalaron que lo hacían como un respaldo a su trayectoria política y por todos los esfuerzos que hizo en su fracasada campaña electoral, Sergio Onofre Jarpa tenía una dura y pesimista opinión del futuro del país, indicando que inevitablemente iba hacia un sistema socialista, señalando directamente, no confiar en un partido internacional: “Yo diría que jamás podremos confiar en partidos internacionales, que han hecho de Chile una aventura política”, aunque también mostro su aprobación hasta cierto punto de los pactos legalistas que alcanzaron la DC y la UP: “No podrían cerrarse y, por el contrario, como dirigentes responsables tenían la obligación de buscar una solución menos mala que la catástrofe, el derrumbe y la destrucción de Chile”, señaló este personaje proveniente del mundo de la agricultura

BOICOTEOS Y CAPTURAS VARIAS

Durante esa semana, las acciones de boicoteos y capturas sobre los diversos atentados explosivos que ocurrían en el país y en especial en Santiago por esas semanas, seguían ocurriendo, por ejemplo, el martes 12, son puestos a disposición de la justicia, los ciudadanos Alejandro Cabrioler, de 31 años, Walter Malak de 30 años, y Edison Torres de 37 años y quien era profesor, quienes fueron acusados de colocar bombas en las afueras del canal 9 de la Universidad de Chile y en la Bolsa de Comercio de Santiago, ellos eran parte del grupo “Vanguardia Nacionalista Libertadora”, Mientras que el miércoles 13, son detenidos Gastón Acuña, quien fuera director de la Oficina de Informaciones de la Presidencia durante el gobierno de Carlos Ibáñez (1952-1958). y el comerciante Silverio Villanueva quien reconoció el asesoramiento de ciudadanos extranjeros para el manejo de armas y explosivos, aunque al día siguiente, es liberado por la Corte Suprema, aprovechando de huir del país, junto con otro implicado en atentados terroristas, como lo fue Enrique Schilling, responsable del atentado a los depósitos de combustible del Aeropuerto de Santiago, también es liberado el capitán en retiro de la Armada Eladio Arancibia, en el mismo día (el viernes 16) que es detenido el ciudadano Rubén Santander de 24 años, acusado de participar en otros atentados

El sábado 17 ocurren 2 hechos de relevancia, un atentado explosivo que afecta a la Gobernación Departamental (Provincial) de Rio Bueno en el sur del país, mientras que el diario “El Siglo” de propiedad del Partido Comunista, denuncia la “reunión” de varios acusados de los mencionados atentados, que lograron evadir la justicia nacional, en la ciudad argentina de Mendoza, para seguir planificando estrategias de desestabilización, Durante esa semana, varias acusaciones de llegadas descontroladas de ciudadanos extranjeros para “ayudar” en diversos planes de boicoteos en ambos bandos, mientras el presidente del Senado Tomas Pablo acusa la llegada de ciudadanos húngaros para enseñar escuelas de guerrillas, Salvador Allende acusa la llegada de más de 5 mil ciudadanos norteamericanos, donde varios de ellos, eran acusados por las próximas autoridades como colaboradores de ataques hacia ellos, de forma subterránea o sangrienta, Acusaciones de lado y lado que colocaron más pimienta a una situación ya caldeada