Días complicados vive la emblemática fábrica de azúcar Iansa, ante el inminente cierre de la planta ubicada en Linares, Región del Bío Bío. El cierre de la planta fue confirmado por la propia compañía, quienes además reconocieron que el cambio alimenticio a nivel mundial complicaron paulatinamente al rubro. Incluso, apuntaron que la introducción de productos como “Cero K”, no ayudaron a mejorar la situación.

La medida ya fue informada a 200 operarios y otros 300 trabajadores. Eso sí, el cierre afectaría a unas 4 mil personas en total, entre agricultores, remolacheros de la zona. “Más de 500 trabajadores perderían sus empleos en forma directa y otros mil 500 en forma indirecta (…) Las autoridades deben tomar cartas en el asunto”, dijo el presidente del Sindicato de trabajadores de la empresa, Ciro Tapia al diario El Heraldo.