Manifestantes atacaron la embajada estadounidense en Bagdad, capital de Irak, en protesta por los bombardeos de Estados Unidos contra una facción proiraní en los que murieron al menos 25 combatientes. Fuerzas de seguridad se desplegaron delante de las puertas de la embajada, mientras que los manifestantes quemaron banderas estadounidenses y arrancaron las cámaras de seguridad.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país “respondió fuertemente y que siempre lo hará” cuando sea agredido, esto tras denunciar como un ataque de Irán el ocurrido contra la embajada estadounidense en Bagdad. Además, Trump aseguró que esperan que “Irak use sus fuerzas para proteger el recinto”, algo que -según aseguró en su cuenta en la red social Twitter -“ya lo notificó”.