La defensa antiaérea siria fue activada frente a una “agresión israelí”, y abatió “varios misiles” que apuntaban contra el sur de Siria. El ataque ocurrió contra el sector de Tall al Hara, y los daños causados fueron únicamente “materiales”. Siria también acusó a Israel de haber llevado a cabo “una guerra electrónica”, y de haber “interferido en sus radares”.