El ex Presidente Ricardo Lagos entró al debate por la reducción de la jornada laboral, recordando lo que sucedió bajo su administración, cuando se rebajó de 48 a 45 horas a la semana. Lagos manifestó que, en ese momento, “nos enfrentamos a las mismas críticas amenazantes que escuchamos, que aumentaría la cesantía, o se reduciría la productividad. Nada de eso sucedió”.