Una mujer fue atacada el sábado por la tarde tras intentar hacerse un selfie cerca de un jaguar negro en el zoo Wildlife World Zoo de Litchfield Park, a las afueras de Phoenix, Estados Unidos.

Según ha contado el centro y varios testigos, la mujer traspasó una de las barreras para estar más cerca del animal y poder tomar la foto, cuando este se abalanzó sobre ella. En redes está circulando un vídeo grabado por Adam Wilkerson, otro visitante que estaba grabando cuando ocurrió el suceso.

CNN, que ha podido hablar con quien filmó las imágenes, recoge de sus palabras que “sin pensar, escuché un grito y giré la cámara. Vi los dientes del jaguar clavados en el brazo de la chica. Mi madre pudo tirar dentro del recinto una botella de agua que captó su atención y soltó a la mujer”.

En el vídeo, que comienza con el jaguar agarrando la botella, se ve también que la mujer sufre un ataque de ansiedad tras el ataque, y que su brazo está sensiblemente dañado. La CNN también afirma que su vida no corre peligro pero que su brazo ha quedado en muy mal estado.

Según el zoo, la visitante ha querido después pedir perdón y la entidad ha querido recordar que “las medidas de seguridad están por algo”. Sin duda alguna una irresponsabilidad que podría haber sido mucho peor.