Este miércoles 31 de octubre las calles se llenarán de niños disfrazados tocando la puerta casa por casa buscando dulces. Sin embargo, la recomendación de los especialistas es clara y no parece coincidir con la naturaleza de esta tradición: los menores no deben consumir azúcar. En este contexto, la médico jefe de la Central de Operaciones de Help, Dra. Ana María Bravo, se refiere a los efectos a corto y largo plazo de esta sustancia en su organismo y entrega consejos para disminuir el consumo.

Las bolsas llenas de dulces son una de las tradiciones más esperadas de Halloween por los niños. No obstante, el alto consumo de azúcar durante esta jornada puede favorecer el desarrollo de diferentes malestares, tanto a corto como a largo plazo. Entre ellos, “el menor tendrá una sensación de saciedad por la cual no querrá recibir otros alimentos, saltándose sus horarios de comida y rechazando nutrientes importantes para su crecimiento”, advierte la médico jefe de la Central de Operaciones de Help, Dra. Ana María Bravo.

Sin embargo, esta saciedad dura un tiempo corto y limitado, por lo cual el deseo de seguir comiendo dulces aumenta y caerá en un círculo continuo de ingesta de azúcar. La especialista agrega que “los riesgos de molestias abdominales por excesos son inevitable, además existe la posibilidad de que estas golosinas no se hayan manejado en las condiciones higiénicas adecuadas, incluso si tienen envolturas cerradas”.

A largo plazo el consumo constante de azúcar genera sobrepeso y obesidad, condiciones que según la última Encuesta Nacional de Salud (ENS), sufren el 23% de los estudiantes de primero básico en Chile. “Se genera una dependencia por comer elementos dulces, sobre todo para calmar la ansiedad, desarrollando una necesidad permanente”, explica la Dra. Bravo. Lo anterior, culmina en jóvenes con resistencia a la insulina y diabetes, patologías que deterioran la calidad de vida de los pacientes afectados.

Reducir el consumo de azúcar

Lo importante es no olvidar que son los padres los que deciden qué comen los niños, por lo que ellos deben ejercer el control permanente y no permitir que los niños caigan en excesos que ponen en riesgo su salud.

Por ello, la especialista de Help entrega las siguientes recomendaciones para reducir el consumo de azúcar en casa y educar el control con la familia:

· No agregar azúcar a la leche, los postres y las colaciones.

· Si se sirven postre, debe ser fruta natural.

· No dar agua con azúcar a las guaguas para que dejen de llorar.

· Evitar golosinas, es preferible un fruto seco o alimentos deshidratados.

· Hidratar constantemente con agua o infusiones. No jugos con azúcar.