La seguridad fronteriza de los países es una preocupación mundial que requiere el uso coordinado de diversos recursos como patrullas, motocicletas, drones, policías a caballo y helicópteros que patrullan áreas fronterizas. En Chile, durante julio, fueron descubiertos 116 pasos ilegales en el límite con Bolivia y Perú. Esto, pese a los esfuerzos permanentes de los organismos que están a cargo de la seguridad fronteriza del país.

Una de las complejidades que tiene que enfrentar las policías en la frontera es cómo planear patrullas tomando en cuenta que los adversarios tratarán de evitar estas patrullas. Para enfrentar este desafío, Fernando Ordóñez, investigador del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) de la Universidad de Chile, junto a su equipo, ha desarrollado modelos matemáticos, conocidos como Juegos de Stackelberg, que representan la interacción entre los encargados de la seguridad y los adversarios que buscan cometer delitos transfronterizos.  Estos modelos sitúan al defensor como el líder que ejecuta una patrulla fronteriza preventiva de forma aleatoria y al adversario como quien busca optimizar su objetivo tomando en cuenta las acciones del líder. 

Una de las características del software desarrollado es que ocupa las bases de datos de la policía para construir un escenario representativo del problema en la frontera y así saber dónde patrullar. En palabras de Ordóñez, “uno balancea esos riesgos con la cantidad de policías que se van a despachar. El modelo supone que los adversarios son inteligentes y tratan de descubrir cómo es la estrategia del defensor, en este sentido, el software es súper realista”.

El modelo desarrollado para patrullas fronterizas en Chile, actualmente es utilizado por la guardia costera en Estados Unidos, para patrullar los puertos. “He trabajado en modelos matemáticos para hacer patrullas desde que era profesor en EE.UU. Desde entonces, también el Servicio de Federal Air Marshals de EE.UU. utiliza este tipo de algoritmos para decidir en qué vuelo trasatlántico suben agentes”, señala el académico.

Dado el carácter de inteligencia del sistema, éste puede ser implementado por otros organismos de seguridad como un complemento a las estrategias y políticas de patrullaje en la frontera. “Nuestro objetivo es ampliar nuestro modelo y metodología para considerar las particularidades de cada recurso de seguridad (como área de cobertura, tiempo de operación, la precisión para detectar y costo) para determinar la forma más eficiente para generar patrullas”, concluye.

En la actualidad este proyecto se está implementando en el país, con el apoyo de Carabineros de Chile. Esta iniciativa en Chile surge a partir un curso realizado en la Academia de Ciencias Policiales de Carabineros en 2011, en el que Ordóñez presentó los modelos de teoría de juegos para problemas en seguridad.