Por: Catalina Maluk Abusleme
Directora Escuela de Economía y Negocios
Universidad Central

Si bien es el momento ideal para renegociar créditos hipotecarios o consolidar deudas mediante créditos de consumo, es importante enfrentar con calma esta decisión a la espera de aún mejores tasas de interés.

En un contexto de menor dinamismo económico que llevó al Banco Central a bajar las tasas para estimular la inversión y el consumo, es previsible un nuevo recorte a fin de año, lo que permitirá a los consumidores optar a ahorros importantes en los costos de sus créditos.

Aun cuando el ente emisor recortó la Tasa de Política Monetaria (TPM) a un 2%, siendo ésta la mínima desde 2010, lo que trajo como consecuencia que los hipotecarios experimentaran un fuerte descenso en sus tasas de interés en la última semana, esto es una noticia en desarrollo y aún no alcanzamos el real mínimo histórico.

Las tasas pueden bajar aún más, pero desde luego, cada persona tiene una situación financiera distinta. No obstante, en el caso de aquellos hipotecarios contratados hace tres, cuatro o cinco años, conviene que sean repactados porque las tasas de aquel entonces serán significativamente superiores respecto de las actuales. El impacto en los dividendos será alto y en relación con las cuotas insolutas de los créditos vigentes, si se calcula el ahorro mensual por el número de cuotas que restan del crédito, el monto puede ser significativo, incluso para poner el pie para una segunda vivienda.

A nivel de personas, el hipotecario es el producto más importante de la banca por la magnitud de dinero que significa financiar una propiedad. Como ello implica que el financiamiento sea a muy largo plazo, es decir, 15 ó 20 años, es muy importante que la tasa sea fija. Dados estos mínimos históricos, si las personas quieren renegociar, tendrán un ahorro importante. Por ejemplo, si una persona refinancia 100 millones de pesos, podría ahorrarse en promedio unos cinco millones.

Por último, el Gobierno busca acelerar la discusión de la ley sobre Portabilidad Financiera, con la cual los clientes podrán mover sus créditos y productos asociados a su cuenta corriente a la entidad bancaria que estimen más conveniente. Ello, también movilizará a los bancos a competir por ofrecer las mejores condiciones financieras.